junio 24, 2008

Extraño


uno:
las comidas de mamá,
hacer volar un cometa,
subirme a un columpio
ver dibujitos animados
montar bicicleta
treparme a un árbol
admirar el cielo estrellado y pedir deseos
lanzar mensajes embotellados al río
jugar yaz
hacer títeres
pintar en mis cuadernos
recortar muñecos de papel
tocar guitarra
bailar sin zapatos
escuchar cuentos en discos de vinilo
escribir en la arena mi nombre
encender una fogata
cantar cuatro canciones en la ducha
escribir poemas....

dos:
las citas sin agenda
caminar por el malecón
ir al cine y escoger la película ahí mismo...
tomarme un café con pop corn en miraflores
beber un mai tai
comer tacos
ir al teatro
volver a entrar a tu vida por la puerta de atrás...
y sentir los cortocircuitos otra vez...
escucharte cantar en francés
compartir tus risas y sonrisas

extraño mirar el mar con otros ojos

Extraño II

10 comentarios:

Fernando Nerú dijo...

Estimada compatriota, felicidades por el trabajo que realizas en vuestro blog.

Un abrazo desde Ica mi tierra amada, desde donde te invito a mi blog, donde serás bienvenida.

m dijo...

un visitante nuevo, es genial e inesperado!!!
gracias por tu coment Fernando...revisé tu espacio y está increible :)

Anónimo dijo...

Hola Preciosa:
Aunque tenga tantos acentos afectivos y sirva de tema a tantas canciones, hay una palabra que realmente no es propia de verdaderos Guerreros de la Luz: la nostalgia.
Entendemos aquí por «nostalgia» la añoranza de un bien que se tuvo y que se perdió irremediablemente, o que se quiso tener y nunca se tuvo. Es una especie de sentimiento a medias, una especie de deseo que no tuvo derecho a ser o que, aunque se reconoce como imposible, en el fondo no se deja de desear.
Se ve, pues, que la nostalgia ata el amor. Si el nostálgico dejara de añorar su imposible, podría concentrarse y tender con vigor hacia lo posible. O si dejara de considerarlo imposible, lucharía por realmente conseguirlo. Pero, puesto a medio camino, ni suelta ni se suelta. En la práctica, tal añoranza se petrifica en una fijación del corazón a una fantasía, a una irrealidad que no permite amar, valorar, agradecer y mejorar la realidad.
De todo ello es fácil concluir que la nostalgia —tal como la hemos descrito— no puede ser de guerreros. Tal vez por ello abunda tanto en culturas y pensamientos de origen mítico-pagano.
Sin embargo, hay en la nostalgia algo que no podemos dejar perder, algo a lo que apuntamos con el verbo «extrañar».
Porque hay personas sin nostalgia simplemente porque son personas sin pasado, esto es, porque prescinden de lo que han sido y no llegan a echar de menos el bien que ya no tienen. Este género de personas suelen ser víctimas de la publicidad: dóciles esclavos de la moda y de aquello que se acostumbra. Puesto que su norma es hoy, terminan pareciéndose al nostálgico en una cosa: en que tampoco tienen futuro.
Saber extrañar, es tomar oportuna distancia del inventario presente. Es una forma de rebeldía constructiva que, a partir de la certeza en el poder y bien interior, sabe afirmarse en el vigor del ser.
Extrañar es declarar que el futuro no puede ser inferior al pasado. Es un ejercicio positivo de la memoria al servicio de la justicia, por el cual no se quiere dejar impune ninguna sangre, ni vacía ninguna esperanza, ni estéril ningún sueño. Extrañar, en su núcleo mismo, es no transarse por nada que sea menor al Reino de Dios y su justicia, y recibir las aproximaciones sólo como eso, como aproximaciones. Es tener inteligencia del tiempo. Hasta la Proxima!!!... y recuerdad que todo es Ciclico…

m dijo...

wow!!! Extrañaba tus letras..tus conversaciones por msn...gracias por darte un tiempo para leer mis escritos y por el maravilloso mensaje que escribiste...

Presionaste “sin querer queriendo” un rew en mi memoria...te cuento que no hace mucho esa filosofía de vida a la que refieres me tomó por sorpresa e hizo tambalear mi mundo, me hizo pensar y repensar y me tuvo en sube y baja, atando y desatando, tropezando y levantándome...un temblorcito que sacudió mi ser para abrirme a nuevas posibilidades y formas de ver la vida... estos mensajes llegaron a mi en el momento perfecto...

La esencia no cambió..sólo la forma...aprendí muchísimo, me atreví a replantear situaciones y a ver al mundo con ojos nuevos, con ojos de niña (no con los que yo estaba acostumbrada a ver), encontré las señales y las pistas... era y es más simple de lo que yo imaginaba, es dejar que tus sentidos se manifiesten, que hablen por ti (ellos saben que hacer, ellos tienen memoria, lo recuerdan todo y te alcanzan las respuestas que necesitas...), es observar la naturaleza y aprender de ella...

Es tiempo para descubrir y redescubrir, para seguir manteniendo el asombro y no dejar de convertirme cosntantemente en una pequeña esponja humana, en una recolectora de ideas y vivencias... me sucede ahora y espero me suceda siempre...

p.d.
Un guerrero de la luz, es alguien que lucha por lo que quiere, que vive cada minuto del día al máximo, que vive su vida con coraje, que no se deja doblegar por acciones externas, es una persona con una gran fuerza espiritual y que si por alguna jugada del destino no logra su cometido, en vez de abatirse se siente feliz, porque ese camino que transitó, le dejó mucho aprendizaje.

Anónimo dijo...

Hola Tiempo Libre:
¿Realmente existe libertad en el Tiempo? O ¿es una ambigüedad? …
Envuelta en la anonimia, pero aureolada por notable perspicacia jurídica, los romanos decían: "Libertas est potestas faciendi id quod Jure licet" (La libertad es la facultad de hacer lo que el derecho permite)". Pero hasta esa frase esta condenada a lo que: “el derecho permite” y ¿quien crea el derecho? sino son los hombres con imperfecciones de todo tipo… ¿Existirá una libertad absoluta? Para mi la única libertad concebible es la libertad espiritual del hombre. Como es evidente; y lo trataba de explicar en el cuento de los monos, que espero tengas a bien poner en tu blog, durante años el hombre vive en esclavitud, y muy a menudo sin ser conciente de que es esclavo de si mismo.
Pero eso no es óbice para imaginar que el hombre no aspira a liberarse de esa esclavitud, a esa liberación interior, que sin tomar nota del tiempo, está siempre latente en la mentalidad del Ser, porque está en la naturaleza de las cosas, que así sea, por cuanto los diques de contención que atentan contra la libertad, no pueden ser eternos, y menos cuando se trata de medir los tiempos del espíritu.
No debemos cometer el error de creer que el hombre no ama la libertad, por razones de servidumbre, de la misma forma que sería un craso error, pensar solamente que el hombre llegase a pensar que la libertad, es cosa fácil.
Todo por el contrario: la libertad, es difícil; lo fácil es la esclavitud, tanto para el que la aplica, como para aquel que la acepta, porque las aspiraciones de la libertad están latentes, pero afloran siempre cuando hay grandes eclosiones del alma, que tienden a romper los diques que anteriormente cité, como por ejemplo cuando tu dices: “un temblorcito que sacudió mi ser para abrirme a nuevas posibilidades y formas de ver la vida..” tu ser alcanzo por un instante algo de libertad para poder iluminar con su luz nuevas posibilidades.


El amor a la libertad, la aspiración a la manumisión, son ya índice de un nivel elevado y muestran que, interiormente, el hombre ha dejado de ser esclavo.
Hay en el hombre, un principio espiritual, independiente del mundo y de su determinismo.
La liberación del hombre, no es una exigencia de la naturaleza, de la razón, o de la sociedad sino del espíritu.
Sin embargo, el hombre no es solo espíritu; es de compleja composición, puesto que al mismo tiempo, es animal, un producto del mundo material, pero a su vez, también es espíritu.
Ahora bien: aquí llegamos al meollo del problema: El espíritu es libertad, y haciendo uso de la libertad, es cuando triunfa el espíritu.
También sería un error creer que la esclavitud es siempre una manifestación del lado animal y material del ser.
Hasta el lado espiritual puede encontrarse afectado de enfermedades espirituales, como son, el desdoblamiento, la exteriorización, auto enajenación, pérdida de la libertad o de sentido ético, sometimiento, etc. no son pocas las enfermedades del alma que nos asedian.
Eso es lo que muestra su complejidad que a su vez se convierte en problema de la libertad y de la esclavitud del espíritu.
Al exteriorizarse, al dejarse proyectar afuera, el espíritu obra en el hombre como una necesidad; tras lo cual vuelve a si mismo, es decir, a la libertad.
Ya Hegel advirtió de ese problema en una parte del proceso, pero da la impresión que no lo comprendió en su totalidad, como tampoco en lo principal.
El hombre libre debe sentirse tal, no en la periferia del mundo objetivo, sino en el centro del mundo espiritual.
Ser libre es justamente, encontrarse en el centro, y no en la periferia; es estar presente en la subjetividad real, y no en la objetividad ideal.
Si atendemos a ese llamado, encontramos dos efectos, la primera es que confiere al hombre una fuerza espiritual y lo hace independiente de la terrible multiplicidad.
Pero también, encontramos que si estrechamos el campo de la conciencia, conforme ya lo hemos visto en el grado como el hombre, que es acosado por una sola idea.
La liberación espiritual, allí se convierte entonces en una nueva forma de tentación y de esclavitud.
Este encadenamiento es normal, por la forma de que huyen de la realidad o negándola, es como alcanzamos la libertad.

Esa liberación, se consigue solo a fuerza de lucha, de encontrase frente a frente los adversarios permanentes de la paz espiritual y la conquista de la serenidad. Me gusto mucho lo que escribiste: “Un guerrero de la luz, es alguien que lucha por lo que quiere, que vive cada minuto del día al máximo, que vive su vida con coraje, que no se deja doblegar por acciones externas, es una persona con una gran fuerza espiritual y que si por alguna jugada del destino no logra su cometido, en vez de abatirse se siente feliz, porque ese camino que transitó, le dejó mucho aprendizaje”.
De la idea de lucha para conseguir la luz y sentirse libre y en paz, han surgido miles de aforismos y sentencias desde los Griegos hasta los tiempos actuales.
El espíritu, no es una idea abstracta, un universalismo, porque todos los seres en general hombre o animal, pequeño o grande, representan más un valor más existencial, que una idea abstracta, de lo general o universal.
Esa liberación, justamente representa el paso, no a lo abstracto, sino a lo concreto, el verdadero guerrero de la luz debe luchar contra sus imperfecciones y la liberación espiritual, debe significarle una victoria sobre la fuerza que tiende a enajenar al hombre de si mismo, y en eso consiste, el verdadero sentido del amor.
Pero, es lamentable como el hombre se convierte en esclavo fácilmente, y a veces sin darse cuenta de ello.
El espíritu es uno, indivisible, y está presente en cada una de sus manifestaciones como te escribí hace unos días somos parte del Todo.
La liberación definitiva solo es posible por la participación del espíritu del hombre en el espíritu de Gran Arquitecto del Universo por la participación del hombre en algo más profundo que su propio principio espiritual, y ello es debido gracias a su retorno a las fuentes de la creación.
Y en este caso vemos también una supresión del sentido de la libertad; si ese retorno se convierte en idolatría de sí mismo, y es allí, donde reside la mayor pérdida de la libertad de uno mismo, por cuanto se piensa que los demás deben estar sujetos a nuestros antojos y caprichos, y que deben, porque podemos ser desviados hacia el camino de la intolerancia, que es donde comienza justamente el terreno de la esclavitud.
Normalmente hablamos de bajas pasiones, pero es nada más que la pérdida del equilibrio básico de toda idea de libertad, por la razón, que no estamos queriendo para los demás, lo que queremos para nosotros.
Y esa liberación, es la realización de la persona, y forma parte absoluta de la integridad del hombre.
La victoria sobre el determinismo de la materia, no constituye sino uno de los lados del problema de la persona, y tampoco nos parece que es el lado principal.
De lo que se trata principalmente y por sobre todas las cosas, es que esa, es una victoria sobre la esclavitud, una victoria completa.
La maldad está presente, no porque el ser sea materia, sino por que no es libre, conforme lo han manifestado siempre los pensadores.
Y una de las formas mas sutiles de sentirse libres espiritualmente, es justamente cuando enfocamos algo, con la conciencia del libre examen, de la amplia crítica y del sano juicio, que conducen a un sendero de paz y armonía interior, que es a su vez la manifestación de la verdadera proyección del Ser, hacia la libertad, sin ataduras de ningún tipo, con la esclavitud.
Y para concluir, no podemos dejar de citar una de las frase mas famosas de Kierkegaard, quien dijo que la victoria del espíritu sobre la esclavitud, es ante todo una victoria sobre el miedo, sobre el miedo a la vida, y sobre el miedo a la muerte, y ello, no deja de ser nada más que una manifestación de nuestro yo interior amplio y total.
PD.: Así como tu intuición identifico mi alma, a través de mis escritos se manifiesta y fluye la libertad en el tiempo.

m dijo...

libertad de ser, de pensar, de decir...me agrada mucho leerte :)

Anónimo dijo...

extrano a mis amigos de colegio, burlarme de mis profesores,tirarme la pera con mis cuatro mejores amigos, los piropos de las chicas, escuchar walkman mientras camino, ponerme el uniforme de colegio, mi mochila a rayas hecha por mi, caminar de mi casa al colegio y del colegio a mi casa, ver cool mccool, el aji de gallina de mi abuela, la paulstore (mi lugar favorito en las epocas del colegio)
lois

henraf dijo...

Dos: me too.
Uno: pues creo que no extraño nada ahorita mismo... creo en el momento y extrañar es un estorbo para disfrutarlo...
Hay una cosa que sí extraÑo... hacer cosas que no hice.... eso sí :)

Anónimo dijo...

extraño extrañar
saber que a pesar de todo siempre habrá un sonrisa al final del camino
Lia

m dijo...

también extraño eso...lo había olvidado ;)